De los Americanos al siglo XXI
Pasear por las calles de Sitges es descubrir un interesante conjunto de joyas arquitectónicas y de edificios singulares. Iniciando un paseo desde la estación del tren y recorriendo las calles Francesc Gumà, Sant Isidre, Illa de Cuba, Paseo de la Ribera... encontramos algunas de las casas más significativas de la época de los americanos, esos habitantes de Sitges que entre el siglo XVIII y el primer tercio del siglo XX emigraron a Cuba y Puerto Rico a la búsqueda de fortuna y que, al volver, se construyeron imponentes mansiones en una amalgama de estilos que van des del neoclasicismo al modernismo y al novocentismo.
El Cap de la Vila, el centro neurálgico de Sitges y la Casa del Reloj, de estilo modernista, son el inicio de la calle Mayor hasta llegar al Ayuntamiento, el Mercat Vell y la Biblioteca Santiago Rusiñol. Al lado se encuentra la calle d’en Bosc, la vía más antigua de la vila, que conserva un fragmento de muralla medieval y un interesante conjunto de casas de piedra como el Palau del Rei Moro.
Sobre el mar, la iglesia de Sant Bartomeu y el Baluard son los símbolos más característicos de la fisonomía arquitectónica sitgetana y visita obligada. Desde este punto, el paseo marítimo nos llevará a descubrir zonas un poco alejadas del centro como la ermita del Vinyet y la zona residencial de Terramar, donde admirar interesantes edificios coloniales.
Las nueves tendencias en el mundo de la arquitectura tienen también en Sitges iconos destacados.











